Falsos mitos de la alimentación

La inventiva popular ha adjudicado a lo largo de los años una serie de sanbenitos a determinados alimentos que, a fuerza de repetirlos, se han convertido en mitos y leyendas de dudosos mimbres . Uno de los más arraigados es el que sostiene que el pan engorda.

La nutricionista Gretel Cabrera desbarató ayer estas falsas creencias que circulan como si de dogmas se tratara en una conferencia que impartió en la Federación Gremial de Panadería y Pastelería. «Que el pan engorda es un falso mito que escuchamos constantemente, pero que se mantiene por la necesidad de justificar la existencia de unos kilos de más; de hecho cuando alguien se pone a dieta lo primero que dice es que se ha quitado el pan», declara la experta.

Cabrera indica que el pan debe formar parte de la dieta, «por sí solo no aporta la cantidad de calorías que se le adjudican pero hay que tener en cuenta con qué lo acompañamos y qué cantidad tomamos», apunta la ponente que precisa que un alimento per se no engorda, «lo que engorda es la cantidad que comes». La nutricionista agrega que al día hay que tomar de 6 a 8 piezas de carbohidratos, según la pirámide de los alimentos. 
Otro de los mitos es que la fruta, como postre, engorda. Cabrera indica que el orden en el que comes los alimentos no afecta al cómputo total de calorías, aunque es cierto que la fruta tomada antes de comer sacia, «como si te bebes un litro de agua, que también resta el apetito». 

La experta distinguió que no es lo mismo sentirse hinchado que aumentar de peso y que lo primero no tiene porqué llevar a lo segundo. Cabrera se mostró contraria a las dietas monotemáticas (alcachofa o pomelo), «porque están desequilibradas y cuando se dejan, se vuelve a engordar». Mención especial a los productos ligeros y la falsa creencia de que al ser livianos no engordan. «No tienen azúcar pero tienen grasa y hay que tener cuidado con eso porque el hecho de que sean ´light´ no da permiso para comer más, hay que comparar sus calorías con las de los productos de referencia porque a veces se paga más y no merece la pena». Otro mito a desterrar es que la cerveza engorda. «Su aporte de calorías no es tan alto como para provocar un aumento de peso, aquí lo que influye es la tapa que acompaña a la caña, muy calóricas».