Revelan por qué comer disminuye el estrés

Existe una explicación científica a los deseos de ingerir alimentos que muchas personas sienten cuando atraviesan por momentos de ansiedad o de presión extrema



La pizza estaba calientita dentro de su caja sobre la mesa. Al abrirla, los ingredientes mezclados en la redonda creación desprendieron su aroma. Decidí tomar una rebanada. El queso caía suave. Mordí la punta de la rebanada y percibí el sabor. No deseaba otra cosa que seguir comiendo. Ese día había tenido tantos eventos estresantes que sólo después de comer logré relajarme un momento.Se han preguntado ¿porqué  al comer nos podemos sentir menos ansiosos o estresados?Investigadores de la Universidad de Cincinatti dirigidos por la Doctora Ulrich-Ray  encontraron que los comportamientos placenteros (por ejemplo, comer o tener sexo) no sólo originan placer, sino que además reducen el estrés y disminuyen la respuesta de ansiedad en el cerebro. Su efecto dura hasta siete días después de realizada la actividad con la que nos sentimos confortados.
"La palabra estrés se utiliza para indicar la respuesta del organismo. Al estímulo o agente nocivo lo denominamos estresante", indica J.Tresguerres (2007). El estudio científico se realizó de la siguiente manera: A un grupo de ratas de laboratorio les dieron dos veces al día bebidas dulces. Después evaluaron su respuesta funcional y de comportamiento al estrés.
Los resultados comparados con el grupo al que no le dieron estas bebidas dulces mostraron que su frecuencia cardiaca  disminuía, así como las hormonas responsables del estrés. Cuando estamos estresados nuestro corazón late más rápido y el cortisol, la hormona responsable del estrés, se libera en mayor cantidad.
A  los integrantes de otro grupo de ratas en el mismo estudio les dieron bebidas  con endulzantes sin calorías. Un grupo más fue dispuesto con parejas que incitaban el comportamiento sexual. Ambos conjuntos tuvieron reducción en la respuesta al estrés. Podemos apreciar que el efecto reductor de estrés sucederá incluso si ingerimos bebidas endulzadas con sustancias bajas en calorías.
El estudio publicado aclara que también se obtendrán los beneficios desestresantes si se prueban pequeños bocados de nuestro alimento favorito (para que no imaginen que intento fomentar la obesidad).
Los investigadores dejaron  claro el motivo  por el que comemos cuando nos sentimos estresados: el cerebro humano controla un eje del estrés ubicado en una región neuronal conocida como amígdala basolateral. Ésta, a su vez, manda la información al hipotálamo y de ahí a  la hipófisis, para liberar hormonas del estrés.
Si comes alimentos que te gustan (incluso en poca cantidad, insisto) y/o tienes actividad sexual, este eje del estrés se ve debilitado. El estrés podría clasificarse en físico y psicológico. Ejemplos de estrés físico pueden ser: heridas, enfermedades o exposición prolongada al frío. Ejemplos de estrés psicológico pueden ser: hablar en público, amenazas o lidiar con la muerte de un ser querido.
Cuando  elegimos comer o probar algún bocado de nuestro alimento favorito. Esto se asocia a una disminución de los niveles de glucocorticoides, las hormonas liberadas durante el estrés.
Un mecanismo de autorregulación en situaciones estresantes es ir a la cocina y saciar un antojo. Esa pequeña mordida a un chocolate, o saborear un alimento o bebida deliciosa se traducirá en sentirme mejor.
Reconocer cómo funciono, saberme en situaciones de estrés constante y que a través de la comida me puedo calmar quizá me lleve a identificar mis emociones y a disfrutar mejor los alimentos, sin abusar de ellos.
Fuente: http://de10.com.mx/9986.html